divendres, 22 d’agost de 2008

SESIÓN NOCTURNA, ANILLANDO MIGRADORES.

17/08/08

Collado de La Salada, El Toro, Alto Palancia.


Ayer, miembros del Grupo de Anillamiento LLEBEIG realizamos una jornada de anillamiento nocturno en la Sierra de El Toro (El Alto Palancia, Castellón) con la intención de detectar posible migración de paseriformes. En esta zona llevamos realizando anillamiento desde hace algún tiempo, pero nunca habíamos ido por la noche. Acudimos a la cita Manolo García (que se escapó un rato de sus obligaciones como festero en las fiestas de Barracas), Juan Carlos Ibáñez, Santi Garrido y yo.


Al atardecer montamos una batería de unos 200 m lineales de redes dispuestas a lo largo del Collado de la Salada, junto a la Base Militar. Posteriormente, ya durante la noche, utilizamos varios dispositivos de audio con reclamos de algunas de las especies que, de acuerdo con su fenología, podían estar migrando por estas fechas. La luna llena, que anoche estaba eclipsada parcialmente, le restó protagonismo a nuestras linternas, las cuales apenas encendimos en toda la noche. El viento del sur algo racheado que soplaba en lo alto de La Salada (1581 m) no permitió desarrollar la jornada como estaba previsto y, durante algunos momentos, pensamos que nos iríamos a casa con las manos vacías. Sin embargo, no fue así.


Curruca carrasqueña (Sylvia cantillans)


En la primera ronda de revisión de las redes, poco después del ocaso, dos collalbas grises (Oenanthe oenanthe) colgaban de las telas y unos metros más allá lo hacía un chotacabras Gris (Caprimulgus europaeus). Sin duda, pájaros de la zona que habían caído al moverse cerca de las redes. Alegría generalizada, pero con estas capturas el objetivo de saber si existía flujo migratorio nocturno no estaba, ni mucho menos, cumplido.


Durante las 3 horas siguientes el viento fue el protagonista y se cumplían los peores presagios: 0 capturas, mientras la temperatura en lo alto de La Salada continuaba en vertiginoso descenso. Entre tanto, el reclamo de mosquitero musical (Phylloscopus trochilus) nos daba un poco de dolor de cabeza (no había forma de repetir la pista en el mp3, y cuando nos dimos cuenta estaban sonando 'artistas no invitados' como el cárabo (Strix aluco), el pito real (Picus viridis) y el cuco Cuculus canorus). Como nos aburríamos más que un sapo de cerámica, a punto estuvimos de sacar los naipes, pero al final fueron las típicas historietas de pajareros las que se impusieron durante estas horas muertas.


Sobre las 1:30 h, el viento amainó ligeramente y en esa ronda encontramos los primeros migrantes nocturnos: dos currucas carrasqueñas (Sylvia cantillans) y dos ruiseñores comunes (Luscinia megarhynchos), los cuales, por cierto, cayeron sin reclamar su especie. En ese momento sonaba, creo recordar, el papamoscas cerrojillo (Ficedula hypoleuca). Posteriormente utilizamos sobre todo el reclamo del ruiseñor común (Luscinia megarhynchos), lo que nos permitió conseguir a lo largo de la noche 10 capturas.


Otras gratas sorpresas fueron la hembra de colirrojo real (Phoenicurus phoenicurus) de las 3:00 h y el zarcero común (Hippolais polyglotta) de las 4:00 h. Al alba, cerró la sesión un joven escribano montesino (Emberiza cia). Con esto y un sueño de tres pares de narices, desmontamos la paraeta en tiempo récord y nos fuimos a casa a echar una bona becaeta.


Lo mejor de esta experiencia piloto ha sido el haber podido demostrar algo que intuíamos desde hacía tiempo, y es la existencia de un cierto flujo migratorio por la zona, motivado, entre otras cosas, por las características orográficas del lugar. Esperamos repetir pronto con una nueva noche en vela.




Mensaje de Toni Polo, FORO SVO Aves.
Grupo de Anillamiento LLEBEIG
Fotos de Santi Garrido, FONS FOTOGRÀFIC SVO.